JESUCRISTO MI SEÑOR, MI REY Y MI TODO.

Por: ALEJANDRO M. ORIHUELA.

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Lo tome de un muro, le agregué, le quité… pero refleja todo lo que hay en mi corazón:

 

Que si nació hoy, que si nació ayer, Que si nació aquí, que si nació allá. Que si murió a los 33, que si murió a los 36. Que cuántos clavos, que cuántos panes y pescados. Que si eran reyes, que si eran magos. Que si tenía hermanos, que si no tenia. Que dónde está, que cuándo vuelve.

 

Yo lo único que se es que….

 

A mi me tomó de la mano cuando más lo necesitaba. Canijo toda movida. Me enseñó a sonreír y a agradecer por las pequeñas cosas.

 

Me enseñó a llorar con fuerzas y a dejar ir.

 

Me enseñó a despertarme agradecido y a acostarme con la cabeza tranquila.

 

Me enseñó a abrazar al que me necesita y a apartarme un tiempo para que él me abrace y no me olvide de todo lo que me ha enseñado.

 

Me ha enseñado mucho, me ha enseñado todo. Todo se lo debo a ÉL.

 

Me enseñó a quererme con ganas. A querer a quien está al lado y a darle la mano. Me enseñó que siempre me está hablando en lo cotidiano, en lo sencillo, a manera de mensajes y que para escucharlo tengo que tener abierto el corazón.

 

Me enseñó que un gracias o un perdón lo pueden cambiar todo.

 

Me enseñó que la fuerza más grande es el amor y que lo contrario al amor es el miedo.

 

Me enseñó cuánto me ama a través de lo que yo amo, a mi familia!!

 

Me enseñó que los milagros si existen!!!

Me enseñó que si yo no perdono, soy yo el que se queda prisionero, y para perdonar primero tengo que perdonarme.

 

Me enseñó que no siempre se recibe bien por bien pero que actúe bien a pesar de todo. Me enseñó a confiar en mí y a levantar la voz frente a la injusticia.

 

Dejó que me aleje muchas veces, sin enojarse, que salga a conocer la vida, a equivocarme y a aprender. Y me siguió cuidando y esperando.

 

Me enseñó que solo vengo por un tiempo y solo ocupo un lugar pequeño. Y me pidió que sea feliz y viva en paz, que me esfuerce cada día en ser mejor y en compartir Su luz conociendo mi sombra, que disfrute, que goce, que ría, que llore y que valore, que Él SIEMPRE va a estar conmigo… que aunque dude y tenga miedo, confíe, ya que esa es la fe, confiar en Él a pesar de mí….

 

Gracias Jesús por venir a este mundo por amor a mi, gracias por estar en mi vida y gracias por enseñarme a vivirla.

 

Feliz Navidad a todos y a todas los y las que me leen.

 

Les mando un fuerte abrazo.

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