«Mi Experiencia en la URSS» PRIMERA PARTE

Por: TERE TIJERINA.

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Esta columna es un relato de mi experiencia que deseo compartir con todos los que lean estas líneas:

Era Julio de 1988 cuando pisé el territorio de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), yo tenía una gran curiosidad al escuchar comentarios e historias de quienes habían visitado ese país; por lo que, era enorme mi interés por saber si era real todo lo que se platicaba, cómo vivían, su educación, cultura, pero lo que más me interesaba saber era la vida cotidiana sobre todo de los jóvenes de mi edad. Por un mes, me di cuenta que, todo lo que me habían dicho era real, era evidente la tristeza en el rostro de la gente.

El carisma que tenemos los latinos – en especial los mexicanos —, difícilmente se encuentra en otras nacionalidades, se notaba a kilómetros la felicidad con la que iniciaba esa historia de llegar a un lugar tan lejano y diferente a lo que yo había vivido. Eso la gente lo percibía, te veían completamente diferente a ellos.

La (URSS), también conocida como Unión Soviética, fue una Federación de Repúblicas de ideología comunista que existió entre 1922 y 1991. La Revolución Rusa de 1917 fue el origen de la Unión Soviética.

Tuve la oportunidad de platicar con chicas y chicos universitarios, ellos no aceptaban la forma de vida que llevaban, existían tiendas especiales para turistas donde se pagaba con dólares y no dejaban entrar a los ciudadanos soviéticos, porque tenías que presentar tu pasaporte; por lo que, los jóvenes esperaban pacientemente cerca de esas tiendas escondiéndose y cuando veían que había turistas les pedían que por favor les comprarán algunos artículos a los que no tenían acceso en las tiendas que era sólo para los ciudadanos y que se pagaba con rublos – la moneda rusa—, artículos como maquillajes, ropa de mezclilla, accesorios de ámbar.

En esa época 1 rublo equivalía a 25 dólares estaba por encima del dólar, pero en el mercado negro te pagaban hasta 20 rublos por 1 dólar. La gente lo hacía de manera muy discreta porque tenía miedo que la policía se diera cuenta de lo que hacían, te detenían en las calles pidiéndote que les cambiarás rublos por dólares para que pudieran tener acceso a las tiendas de turistas, a través de los propios turistas, todos los carros eran iguales, la ropa que usaban era muy parecida, los zapatos eran toscos, las mujeres no se maquillaban, no vendían desodorantes corporales y tenían que usar limón, los niños te cambiaban pines rusos por gomas de mascar y eran felices cuando eso ocurría.

Los jóvenes tenían una sed y hambre de cambio, querían salir de los lugares de su residencia, sólo podían hacerlo con autorización del gobierno podías ir de una República a otra siempre y cuando tuvieras una justificación ya sea de trabajo o de estudio y salir de la URSS ni pensarlo…

Encontré jóvenes cubanos que estudiaban en universidades de varias ciudades rusas y que a través de convenios que existían con Cuba, se les proporcionaba una beca que los mantenía al 100%. Los chicos de mi generación me preguntaban si en México los jóvenes sufríamos tanto como ellos. Te pedían qué les ayudarás a salir de su país, yo regresaba al hotel con una inmensa tristeza y pensaba «que privilegiada soy de poder salir de mi país las veces que yo quiera y poder viajar dentro de mi país cuando yo lo decida».

Me di cuenta que, la libertad, después de la vida, es lo más preciado. En ese momento gobernaba Mijaíl Gorbachov, un líder adorado sobre todos por los jóvenes. En 1985, Gorbachov y sus ministros de economía introdujeron las reformas necesarias de lo que sería conocido como Perestroika.

La Perestroika es una reforma basada en la reestructuración del sistema económico llevada a cabo en la Unión Soviética. La población tenía todas sus esperanzas en un sólo hombre que no les falló, que se enfrentó a un sistema muy fuerte y que logró iniciar un cambio. Recuerdo como si fuera ayer cuando visité el mausoleo (la tumba) de Vladimir Ilyich Lenin, que se encontraba en la plaza Roja de Moscú, estaba en un ataúd tipo vitrina de cristal, embalsamado, tan impecable parecía estar dormido, a pesar de haber muerto el 21 de enero de 1924; estaba custodiado por el ejército rojo, pero tenías acceso a verlo tan cerca que tus manos podían alcanzarlo.
Durante todo un mes y después de recorrer varias repúblicas que ahora son independientes, siempre estuvo en mi mente el regresar algún día con la esperanza de ver un cambio que beneficiara a ese pueblo bueno y que por muchos años había estado soportando una vida llena de restricciones, de abuso de poder, sobreviviendo en una cárcel enorme.
Toda la educación era muy ideológica y los soviéticos educados en el comunismo eran muy reservados y celosos de sus tradiciones, pero los jóvenes se impusieron, apoyaron y lucharon las políticas de cambio.

Conforme pasaban los días era más claro en mi mente, que el comunismo no funciona es una forma de gobierno atroz para cualquier pueblo. La Unión Soviética, afortunadamente, se disuelve el 26 de diciembre de 1991.

Después de 27 años de esa experiencia maravillosa, pero que también fue un parteaguas en mi forma de pensar y valorar la vida con libertad, regresé al país más grande del mundo, Rusia.

Continuará…

teretijerina.yodigo@gmail.com

TERE TIJERINA: Abogada con especialidad en alta dirección, Perito en Grafoscopia, Grafometría, Dactiloscopia, Documentoscopia. Ex Directora de Inteligencia Civil CISEN Gobierno Federal México.

 

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